Más ventas por hora
El pedido y el pago pasan del mostrador al móvil. La barra solo prepara y entrega, así que despacha más en el mismo tiempo.
A las 02:00 tus camareros sirven mientras el cobro ya está hecho: nadie espera cambio ni datáfono.
Próximamente en App Store · 14 de noviembre
Para discotecas y clubs
bozu convierte cada mesa y cada rincón de la pista en un punto de venta. Tus clientes piden y pagan desde el móvil; tu barra solo prepara.
Cola, pedidos a gritos y cobros lentos. Tu equipo cobra en lugar de servir.
Quien espera demasiado deja de pedir. Y la segunda ronda nunca llega.
Mesas y pista mandan sus pedidos, ya pagados, directamente a la barra.
El camarero sirve en mesa y el resto recoge cuando le avisa el móvil.
Menos barra, más copas.
Pedir una copa es un gesto. Tan rápido que se pide más.
Desde la app de bozu o escaneando el QR de su mesa, tu cliente elige por categorías, monta su ronda y paga sin moverse. El importe queda reservado y solo se cobra cuando la barra empieza a prepararlo.
El pedido llega escrito, pagado y asignado a su barra, con una etiqueta impresa por copa. Si la barra se satura, el cliente ve el tiempo estimado antes de pedir.
Cuando está listo, el móvil vibra y aparece su QR. El camarero lo escanea, entrega y el pedido queda cerrado. En mesa, se lo llevan directamente.
Nuevo
Tus relaciones públicas llenan la sala, la puerta deja pasar a quien toca y la barra sabe qué copas van invitadas. Sin papeles, sin capturas de pantalla y sin discusiones.
Desde su panel en la app ve su noche, sus copas, sus condiciones y lo que lleva ganado. Crea listas gratis, reducidas, con consumición o VIP, con el máximo de invitados y la hora límite que tú marques.
Sus invitados aceptan en la app o desde el correo y reciben su entrada con QR. El RRPP ve en directo quién ha confirmado y quién ha entrado.
Con un móvil en la puerta: entradas de lista, edad mínima y fichaje de los RRPP con su credencial, que cambia cada 15 segundos para que una captura no sirva. ¿Se le ha apagado el móvil? Se le busca por su @usuario.
Si su lista incluye consumición, la copa se carga al entrar. Al pedir, la usa con un toque y la barra la recibe marcada como invitación. Adiós a los tickets de papel.
Sabes quién llena la sala de verdad, quién llega a su hora y cuánto te cuesta cada invitación. Todo sale solo de lo que pasa en la puerta y en la barra.
Datos ilustrativos
Ordenadas por lo que más le importa a un dueño: primero lo que factura, después lo que le quita dolores de cabeza.
El pedido y el pago pasan del mostrador al móvil. La barra solo prepara y entrega, así que despacha más en el mismo tiempo.
A las 02:00 tus camareros sirven mientras el cobro ya está hecho: nadie espera cambio ni datáfono.
Volver a pedir es un toque. Sin cola que desanime, la segunda y la tercera ronda llegan solas.
Un grupo en la pista repite su ronda desde el móvil sin decidir quién va a la barra.
Sugerencias en el momento justo: marca premium, botella para la mesa o extras.
Quien pide un gin tonic ve la versión premium; una mesa de seis, la botella con refrescos.
Si tu club lo quiere, pactamos contigo ofertas según la hora, el producto o la demanda, y llegan al móvil del cliente al instante.
Si un producto no sale antes de la 01:00, se lanza una promo solo durante esa franja.
Un medidor de saturación calcula cada 30 segundos lo cargada que va cada barra. Si se pasa, el cliente ve el tiempo estimado antes de pedir y tú puedes pausarla.
Cuando termina el show y todos piden a la vez, la cola se ordena sola y nadie espera a ciegas.
Menos gente de pie esperando en la barra y menos cruces por la pista: mejor circulación y más seguridad.
El cliente solo se levanta cuando su copa está lista: va, la recoge y vuelve.
Ves en directo cómo va cada barra y decides: pausar la que va desbordada o abrir otra. El cliente cambia de barra sin perder su pedido.
Si la principal va al límite, la pausas y los pedidos nuevos van a la terraza.
Todo queda registrado: qué se pidió, quién lo pagó y en qué barra. Cada copa sale con su etiqueta impresa y se entrega escaneando el QR del cliente.
«¿Eran dos?», «¡ya te he pagado!»: con el pedido escrito y cobrado, esas conversaciones desaparecen.
Al pagar, el importe queda reservado. Se cobra cuando la barra empieza el pedido; si se cancela antes, se libera sin cobrar.
Nadie paga una copa que no llega y tu barra no tiene que hacer devoluciones.
La barra marca lo que se acaba y gestión recibe el aviso. Lo agotado desaparece de la carta de esa barra al momento.
Se termina el Grey Goose en la terraza: nadie lo pide ni lo paga, y tú sabes qué reponer.
Ventas por hora, por barra y por día, copas más pedidas y el cierre de cada noche, en directo o del periodo que elijas.
Descubres que los jueves el gin premium se dispara desde la 01:30 y ajustas stock, personal y promos.
Ver el dashboardQuiénes son tus mejores clientes, cuántas noches vienen, sus edades, a qué hora piden y dónde. Y el rendimiento de cada RRPP.
Ves que tus fijos piden sobre todo en mesa a partir de las 02:00 y preparas el servicio para ellos.
Ver el panel de RRPPEspera menos y además lo percibe así: solo deja a su grupo cuando su pedido está listo.
Recibe «Tu pedido está listo» en el móvil, va a la barra, recoge y vuelve a la pista en un momento.
Pedir con un tap sobre la mesa convierte tu local en el club del que todo el mundo habla.
Etiquetas NFC con tu marca en las mesas VIP: el primer tap ya forma parte de la experiencia.
Cada mes, tus clientes reciben su resumen de noches y copas listo para subir a Instagram, también en versión transparente para ponerlo encima de una foto.
Tus clientes presumen de su mes en tu club y sus amigos lo ven en sus historias.
La app de bozu llega al App Store el 14 de noviembre: el móvil vibra cuando su copa está lista y entran con la misma cuenta que ya usan en la web.
Hasta entonces, tus clientes piden desde el navegador escaneando el QR o tocando la etiqueta de su mesa.
Mueve los valores con los datos de tu local. Calculamos lo que supondría que una parte de tus clientes pidiera solo una ronda más por noche.
Estimación orientativa con tus propios datos. No es una promesa de resultados.
Ingresos extra al mes
19.200 €
≈ 230.400 € al año
Exclusivo mesas VIP
Una etiqueta NFC en cada mesa VIP. El cliente acerca el móvil, la carta se abre ya asignada a su mesa, y pide y paga sin levantarse.
Un panel con todo lo que pasa en tu discoteca: ventas, pedidos, saturación de cada barra, stock, clientes y equipo RRPP. En directo durante la noche y con el cierre de cada noche al terminar.
Terraza: Grey Goose sin stock
Datos ilustrativos
Lo que más nos preguntan los dueños de discotecas. ¿Tienes otra duda? Pregúntale al asistente o escríbenos.
No. Pueden pedir desde el navegador escaneando el QR de su mesa o tocando la etiqueta NFC en las mesas VIP. Además, la app de bozu llega al App Store el 14 de noviembre para quien prefiera tenerla en el móvil.
Una tablet o iPad con el panel de barra y, si quieres etiquetas por copa, una impresora térmica de etiquetas. En la demo revisamos tu local, lo configuramos todo y formamos a tu equipo.
Al pagar, el importe queda reservado. Se cobra cuando la barra empieza a preparar el pedido; si se cancela antes, se libera sin cobrar.
El medidor de saturación calcula cada 30 segundos cómo va cada barra. Desde el 85 % el cliente ve el tiempo estimado antes de pedir, y tú decides si pausar esa barra para que los pedidos nuevos vayan a otra.
Tus RRPP crean sus listas en la app e invitan por @usuario. Cada invitado recibe una entrada con QR que la puerta escanea con un móvil, comprobando la edad mínima. Los RRPP fichan con una credencial que cambia cada 15 segundos, y si la lista incluye consumición, la copa se carga al entrar.
No. bozu gestiona las listas de invitados de tus RRPP y el acceso por la puerta, pero no vende entradas.
La demo es gratis y no hay coste de puesta en marcha: mapeo del local, configuración, etiquetas NFC y QR, alta del equipo y acompañamiento la primera noche. Las condiciones te las contamos en la demo, según tu local.
Tu panel muestra el nombre, el @usuario y la edad de tus clientes, con sus pedidos, gasto, noches y entradas en listas. No tienes acceso a su correo ni a su teléfono: si quieres enviarles una oferta, se la hacemos llegar nosotros, solo a quienes han aceptado recibir ofertas de sus discotecas favoritas. Los datos se guardan protegidos, firmamos contigo un contrato de encargo del tratamiento y tus clientes pueden borrar su cuenta desde su perfil.
Hacemos el mapeo de tu local, la instalación y la formación de tu equipo sin ningún coste. Queremos que tus clientes descubran bozu, descarguen la app y lo conviertan en su forma de pedir cada noche.
Tú pones la noche. Nosotros, todo lo demás.
Demo gratuita
0 €
Sin coste de puesta en marcha
No compartas datos personales (privacidad). Para cerrar algo concreto, agenda una demo.